"Cuanto más difícil es hacer algo, mayor es la recompensa que te espera al final"

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Miercoles 23 noviembre 2011

A primera hora carga de medicación: hoy he puesto mi primera vía. Para ello hemos utilizado un abocath 20 (a mayor numero, más pequeña es la aguja), un compresor, un poco de algodón, una llave de tres vías y esparadrapo. La técnica inicial es similar a la de hacer una extracción, la diferencia está en que la introducción de la aguja debe hacerse más horizontal, ya que tenemos que introducir completamente el abocath. He llevado a cabo la técnica de manera correcta, utilizando la protección necesaria; sin embargo, al ser una vena un poco pequeña, la punta del abocath chocó contra una de las paredes de esta, lo que impidió que pudiéramos utilizar para sacar sangre, asique la utilizamos solo como vía de entrada.

Hoy también hemos transfundido dos unidades de hematíes a una paciente que hace varios días fue operada. Si bien tras realizarle una analítica, dio unos valores límites de la cantidad de hemoglobina, la paciente no tolera bien la anemia. Su aspecto parece cansado y el rostro lo tiene pálido, por lo que finalmente decidimos transfundirle sangre. Este proceso consiste en introducir por la vía dos bolsas de sangre, de un donante cuya sangre sea del mismo tipo que la de la paciente. Antes de transfundir la sangre, esta debe de estar a temperatura ambiente, ya que si no podría provocarle un shock por vasoconstricción. Es muy importante asegurarse que todos los datos son los correctos, como el nombre del paciente, el grupo sanguíneo…En numerosa bibliografía se indican todos estos aspectos (“Actuación de enfermería ante una transfusión de sangre y derivados”). Tras la transfusión de la primera unidad de sangre, se administra seguril, para mejorar la adaptación del corazón a la carga de volumen. Pasado un tiempo finalizado el proceso, se observa claramente una mejoría tanto en el aspecto general de la paciente como en la coloración de la piel.

En esta planta hay un paciente con una enfermedad vascular, la enfermedad de Buerguer, que básicamente consiste en un proceso necrotizante de las extremidades, sobre todo de los dedos. Bien, este paciente presenta necrosis en uno de sus dedos actualmente, para la cura de esto, utilizamos povidona yodada rebajada con suero, en un vaso, dónde el paciente introduce el dedo. En el libro “Amputaciones del miembro inferior en cirugía vascular. Un problema multidisciplinar”, pag. 290, hace referencia a que se pueden mezclar estos dos productos, pero no dice el porqué.

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